Por Adrián Andrade

fast-8-cars_827x510_41492173294No puedo creer lo bajo que cayó la serie, la tensión interna, una narrativa fría, misma formula reciclada, secuencias de acción a la escala de Marvel donde a los protagonistas no les pasa absolutamente nada, destrucción por doquier, muertes sin sentido y un elenco que nomás está de relleno con tal de recibir su jugoso cheque con cada entrega o eso parece ser el caso.

La historia comienza un par de mese después donde así de la nada, Dominic es reclutado por Cipher con el objetivo de crear una tercera guerra mundial ocasionando que su equipo se ponga detrás de su imprevista traición. Básicamente se resume a persecuciones a alta velocidad y un par de combates, explosiones y lluvias de balas.

Lo necesario para salvar al mundo como es de esperarse del guionista Chris Morgan, aunque parece haber perdido el toque en ausencia de Justin Lin o todavía James Wan porque el director F. Gary Gray nomás no pude hacer maravillas como previamente lo hizo en Straight Outta Compton, The Italian Job o hasta El Negociador. Quizás y Diesel no se lo permitió.

En comparación con la séptima entrega, hizo falta demasiado Paul Walker, desde la primera éste había sido el corazón y en cierto modo el estilo había adquirido otro nivel con los eventos del Río, pero viendo que se trata de la octava entrega como que seguir dejando cabos sueltos no es lo suficientemente justificable a estas alturas de la carrera.

Fuera de la buena química entre Jason Statham y Dwayne Johnson, el resto de los participantes se hacen los graciosos ya que no les queda más que servir de relleno a las sobrevaloradas secuencias de acción. De todos los villanos, Charlize Theron ha sido la más débil y no por su culpa sino por lo escasamente pobre que está escrito su papel.

Es más parece ser la única villana al menos que en la siguiente surja otra amenaza más que amerite su perdón y de esta forma ayudé a la Familia de Toretto porque eso parece ser la más grande contradicción de esta franquicia. Ya nadie se acuerda de las muertes de Han y Giselle en las manos de los Shaw, cualquiera puede matarse entre sí y como si nada resultan amigos.

Lo mismo va para Vin Diesel, quien como el productor cuenta con la palabra final y la dirección que le inyectó a Dominic estuvo precisamente mal. Tampoco compartir una escenas cara a cara con Dwayne ayuda en la narrativa, ya que considerando la trama, es un grave error no emendar la situación tan siquiera ¿Dónde está el profesionalismo?

Así que no se sorprendan de no ver a Dwayne en la siguiente, todo indica a ello. Reemplazar a Kurt Russell por Scott Eastwood tampoco sirvió y ni se diga del gran talento desperdiciado de Helen Mirren, ella era más para lo que terminó haciendo. Desaprovechada e incoherente con el subtema. Como que viene siendo el tiempo de meterle los frenos.

Me temo que si sigo escribiendo, será para confesar la mala experiencia, con aquello que estuve durmiéndome la primera hora y ni se diga de lo predeciblemente caótico que se vuelve la segunda. Fuera de eso, al menos cumple con la acción aunque se haya pasado de la raya, pero en fin, dentro de lo malo te entretiene y por respeto a Brian, no la repruebo del todo.

Calificación: 3 de 5 estrellas

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