FUENTE EXTERNA.- LeBron James es un armamento de talento como pocas veces se ha visto en la historia del baloncesto. Esa capacidad se pone en despliegue dentro y fuera del terreno.

La llegada de Anthony Davis a los Lakers de Los Ángeles tiene su sello por doquiera que se busque. Independientemente de que los Lakers tuviesen que dar mucho a cambio de Davis, lo que se estila para obtener un talento de esa naturaleza, la mano de James estuvo “meciendo la cuna” desde que el rumor comenzó a esparcirse en la pasada campaña.

Rich Paul es el representante de ambos, pero en la realidad es una de las manos derechas de LeBron, una de esas personas de su extrema confianza que responde sin titubeos a los intereses del número 23 de los los Lakers.

Son los directivos de equipos los que no deben siquiera referirse a jugadores bajo contrato con otras organizaciones. Así lo evidencian cientos de multas que se aplican por violar esta regla. Magic Johnson sabe algo respecto.

Los jugadores, de su lado, conversan en todo momento, almuerzan y cenan juntos, entre otras manifestaciones de encuentros en los que hablan de todo.

Hay reportes de reuniones entre James y Davis, además de que siempre se ha sabido que su destino preferido en un cambio eran los Lakers.

¿La constante entre sus exigencias, el agente y los Lakers? LeBron James.