El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, se reunieron este domingo en la zona desmilitarizada en la frontera entre las dos Coreas conocida como DMZ.
Es la primera vez que un mandatario estadounidense y uno norcoreano se encuentran en ese lugar, en la localidad fronteriza de Panmunmjon.
¿Qué conclusiones podemos sacar del abrupto final de la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong-un?
La reunión se produjo después de que Trump tuiteó una invitación aparentemente espontánea invitando a Kim a reunirse en ese lugar.
El sábado, al concluir la cumbre del G20 en Japón, Trump publicó un mensaje anunciando que viajaría a Corea del Sur para reunirse con su presidente, Moon Jae-in, y preguntando si a Kim, ya que estaría allí, estaba dispuesto a encontrarse con él en la frontera “solamente para darnos la mano y decir hola”.

Este domingo, durante una rueda de prensa conjunta con Trump, Moon confirmó que efectivamente en la frontera con Corea del Norte habría “un apretón de manos por la paz”.
El mandatario estadounidense, por su parte, indicó que tenía muchas ganas de ver a Kim, con quien dice tener una muy buena relación.
Moon agregó que el encuentro representaba una esperanza para todo el mundo y que incluso un apretón de manos y un breve encuentro entre ambos líderes sería un avance significativo hacia la paz.
Aunque Trump inició su mandato en 2017 con una retórica muy fuerte contra Corea del Norte, posteriormente su gobierno comenzó a acercarse a Pyongyang con miras a lograr un acuerdo para la desnuclerización de la península coreana.