La justicia e igualdad en torno a la mujer ha tomado más forma que nunca en la última década y el mundo de la música tampoco respeta ninguna manifestación de la absurda supremacía del hombre frente a la mujer. Alejandro Sanz debe saber muy bien de lo que estamos hablando.
Desde que detuviera una agresión en uno de sus conciertos, Sanz ha querido desmarcarse de toda acusación en torno a su persona y las letras de sus canciones, cuyo polémico contenido ha causado cierto rechazo en los sectores más feministas. Este fue el caso del tema ‘No soy una de esas’, que generó una fuerte polémica en 2015 por el contenido de su letra.
Una canción que potencialmente podría haber sido el hit más sonado del verano en aquel año estuvo ensombrecida por su letra machista. ‘No soy una de esas’ tenía como voces principales las de los cantantes mexicanos Jesse & Joy y es que el ritmo latino del tema no fue suficiente para alentarnos a todos a romper las pistas de baile a su ritmo.

Medios de comunicación como El Español se hicieron eco del veto que sufrió el tema en las fiestas de Torrijos (Toledo), tras la prohibición decretada por la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de la localidad, con el PSOE al mando. La canción fue incluida dentro de una especie de lista negra, junto a otras como ‘Fueron los celos’ de La Unión o ‘Mala Mujer’ de C. Tangana.
Frases en las estrofas como “esas se dejan enredar muy facilmente” en cuanto a la insistencia de “ella” a “no querer ser una de esas” no sentaron nada bien y los fans del dueto y el madrileño se lo hicieron saber. Tampoco lo hizo “si no quieres flamenquito, no toques las palmas” en referencia a una hipotética situación en la que una mujer que cuando una mujer corteja a un hombre, no puede echarse para atrás. “No deberías haberme tentado, te gusta jugar”, reza. Si ella decide echarse atrás, él le dice: “A lo mejor es muy tarde para echarte atrás”. 
Paró una agresión machista
Un fracaso absoluto, al menos en la radios españolas, que no trascendió más allá de la repercusión tan oscura y problemática que tuvo por este tipo de frases. Tampoco es el primer tema que hace alusión al machismo, ni a dejar al hombre por encima de la mujer, ni mucho menos a denigrar el papel de la mujer en una relación tradicional y heterosexual.
Las polémicas de este tipo han afectado a todo tipo de cantantes como Maluma o Enrique Iglesias, acusados de promover el machismo o la misoginia. En algunos casos, incluso se han convertido en verdaderos éxitos que todos hemos cantado, susurrado y bailado. Canciones como ‘La mataré’ de Loquillo, ‘Blurred Lines’ de Robin Thicke, ‘Hey Mama’ de David Guetta ft. Nicki Minaj, ‘Mujer florero’ de Ella Baila Sola o ‘Every Breath You Take’ de The Police son algunos de los ejemplos más representativos.

Alejandro Sanz fue objeto de todas las miradas en 2016 cuando, durante un concierto en México, casualmente tierra natal de Jesse & Joy, paró una agresión machista. Un hombre intentaba agredir a una mujer mientras el resto del auditorio disfrutada del talento de Sanz. Cuando el cantante se percató, se bajó del escenario y recriminó la cobardía del agresor ante la audiencia de su concierto. Como si por orden de Sanz se tratara, el hombre acabó finalmente expulsado del recinto. La intervención de Alejandro Sanz fue captada en vídeo por muchos de los asistentes y usada en redes sociales para defender el lado más humano y protector del cantante, que por alguna razón, tampoco estuvo exento de las críticas de los sectores más radicales.
El intérprete de ‘Corazón Partío’ tuvo que hacer frente a aquellos que lo tildaban de machista encubierto y de haber sido partícipe de un gesto valiente a la par que hipócrita. Hubo quienes incluso lo consideraron un montaje, con el que el artista trataba de lavar su imagen frente a las críticas que había recibido por la portada de su álbum ‘Sirope’ o la letra de ‘No soy una de esas’.
Una carta del blog ‘Locas del coño’, hecha viral en la red, fue muy directa: “No me creo que, con los focos en la cara y la adrenalina del concierto, vieras una agresión machista y saltara el justiciero feminista que llevas dentro. No me lo creo”, expresó su autora Lidia Infante. Asimismo, acusó a Sanz de divulgar y lucrarse con el machismo haciendo mención a ‘No soy una de esas’ en última instancia. June Fernández, fundadora del portal digital Pikaramagazine, secundó las palabras de Infante.
Sin embargo, Alejandro recibió en Twitter las alabanzas de compañeros de profesión como Mónica Naranjo, e incluso de la Policía Nacional. El cantautor se defendió de estos juicios alegando que consideraba haber hecho nada “extraordinario” y que simplemente actuó por instinto: “Me parece que maltratar a cualquier persona no está bien, pero sobre todo a las mujeres me parece mucho peor”.